Farmacias de Guipuzcoa se unen al programa de atención a personas en situación de fragilidad de Hurkoa

Es la primera ocasión e que las famacias de Guipuzcoa por medio de suslos farmacéuticos  visitan en sus domicilios a  los usuarios  para darles servicios farmacéuticos. Hurkoa desarrolla actualmente en los municipios guipuzcoanos de Irun y Azkoitia un proyecto para identificar y atender a personas –principalmente mayores-, en situación de fragilidad, que no cuentan con una red social y requieren de apoyos para las actividades de la vida diaria.

El programa se dirige a personas mayores de 68 años, que viven en su domicilio, sin apoyo familiar efectivo y en situación de fragilidad, que requieren de una intervención para favorecer su bienestar, promover su autonomía personal, atender sus necesidades y prevenir situaciones de riesgo, desprotección, maltrato y exclusión. “Son personas con limitaciones para organizar y gestionar sus necesidades y recursos”, explican desde Hurkoa.

Su presidente, José Luis de la Cuesta, señala que entre esas necesidades, “observamos que en muchas ocasiones son personas polimedicadas, con enfermedades crónicas, que requieren de apoyo para gestionar la medicación que toman y por eso solicitamos la colaboración del Colegio de Farmacéuticos donde desde el primer momento abrazaron el proyecto”, explica.

Procedimiento e intervención farmacéutica
Los profesionales o trabajadores sociales de Hurkoa son quienes determinan si el usuario requiere asistencia farmacéutica en la gestión de la medicación. Posteriormente, éste debe aceptar y firmar el consentimiento de la intervención farmacéutica. A partir de ahí, el compromiso de las farmacias guipuzcoanas es que el farmacéutico asuma voluntariamente la responsabilidad de ir al domicilio para revisar la medicación que toma la persona, bajo la coordinación y seguimiento del Colegio Oficial de Farmacéuticos de Gipuzkoa y siempre acompañado por una persona de Hurkoa.

La intervención del farmacéutico en el domicilio tiene dos niveles de atención y es el propio farmacéutico quien decide cuál es el nivel de atención a proporcionar a cada paciente tras estudiar sus necesidades.

En el nivel más básico valora cuál es la situación en relación a la medicación del paciente: realiza una revisión del botiquín, de toda la medicación que el usuario tiene en su domicilio, elimina los medicamentos caducados, comprueba que las condiciones de almacenamiento son adecuadas, etc. Además, analiza si la persona conoce bien su medicación y las pautas de la misma.

En caso de que observe que se pueden dar errores de medicación, se pasa al segundo nivel que consiste en una revisión en profundidad de la medicación, asegurándose de que el paciente conoce bien para qué es cada medicación, cómo tiene que tomarla, etc. En todos los casos en los que se ha llegado a ese segundo nivel se han encontrado errores de medicación como falta de adherencia al tratamiento y otras situaciones, en las que el farmacéutico ha intervenido para subsanarlas.

Desde el COFG, su presidente, Ángel Garay, subraya que “los farmacéuticos hasta ahora nunca habíamos ido a domicilios a prestar servicios. Desconocíamos cuál iba a ser la respuesta y ha sido muy positiva. En todos los casos el farmacéutico ha ido y el feed-back que hemos recibido por parte de las farmacias es muy positivo”. Garay ha mostrado asimismo su satisfacción porque “las farmacias pasemos a formar parte de este proyecto transversal de Hurkoa”.

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