Canciones que ayudan y te incitan a consumir

hotel miro bilbaoLos comercios de ropa conocidos emplean tecnicas musicales para vender – Sinatra, Madonna, etc. hacen comprar mas y pasar por caja.

“Para comprar ropa voy a El Corte Inglés, pero porque básicamente no hay de fondo la música horrible que ahora suena en todas las tiendas “.

 Al menos en un aspecto: suena música en estas tiendas, y a veces a un volumen discotequero. Ahora, que sea horrible, ya va en gustos. Veamos, por ejemplo, el caso de Stradivarius, , esa discoteca camuflada de tienda de ropa, o al revés. El departamento de comunicación: “Ponemos música que incite a la compra, no de cuando vas al dentista. Nuestro público son chicas de 18 a 25 años. Y suenan canciones marchosas a volumen alto. Así la clienta se siente a gusto”. ¿Canciones infalibles, de esas para hacer caja? Los responsables de Stradivarius tiene la fórmula mágica: “Es sábado por la tarde, hace un buen día y suena a bastante volumen Madonna, Britney Spears o Amy Winehouse. Compra asegurada”. Es lo que se llama selección musical emocional.

“La idea es generar bienestar emocional en el consumidor”, afirma un psicólogo

“Te empuja a que te dé igual un vestido que otro”, asegura una compradora

H&M y Zara apuestan por el pop elegante y ambiental

“Alguien escucha a Manolo García y le apetece entrar”, dice una encargada

Existen excepciones, claro. Como ver a una señora de 82 años,  moviéndose entre jovenzuelas en Stradivarius.  “Creo que esta música a lo que empuja es a que te dé igual comprar un vestido que otro. El caso es comprar”.

“Estas chicas se pueden comprar prendas chillonas o sexy, sin valorar aspectos como la respuesta de los padres o la de su propia conciencia ante la ropa. Así se evita el clásico cómo te atreves a comprar esto. La idea fundamental es que la música, junto con otros aspectos de la tienda, como la decoración o el estilo de los vendedores, generen un bienestar emocional en el consumidor. El mecanismo es el mismo que cuando una canción nos pone de buen humor: es algo puramente emocional. Cuanto más contento esté el comprador, más fácilmente podrá desembolsar el dinero”.

Comparado con Stradivarius, El Corte Inglés, . Hay música (siempre sosegada: Frank Sinatra, Ella Fitzgerald, incluso ópera), pero tan baja que apenas se hace notar. Pero cumple su función. “Comprar ropa sigue siendo un terreno inseguro, sobre todo para los hombres”, explica el psicólogo. “Y esta música suave tiene como función relajar y favorecer la comunicación con el dependiente, que en estos establecimientos aconseja y guía la compra”.

En Zara se trabaja en un término medio. Lo habitual es música negra (llámese R&B) sensual y ligeramente bamboleante.

Otra de las franquicias más visitadas es H&M, donde se apuesta por el pop ambiental y elegante a lo Zara, pero con incursiones en agrupaciones blancas, como ese Viva la vida, de Coldplay. La filosofía, de la ropa y la música, coincide: moderna, de buen gusto, pero a precios populares.

En Foot Locker abundan el hip-hop y los sonidos negros más agitados. Y los acompañan con vídeos. Como apunta el psicólogo Néstor Larrondo, “se pueden asociar inconscientemente al sonido del bote de una pelota de baloncesto. Crea una llamada en el cerebro a moverse”.

 

A %d blogueros les gusta esto: